martes, 31 de octubre de 2017

El árbol blanco

Cuenta la leyenda que el árbol blanco, el último ejemplar de árbol sobre la faz de la Tierra, fue heredado de generación en generación, cuidado por las familias como un miembro más, hasta que también desapareció.


sábado, 21 de octubre de 2017

Alegría

Cuando Lewa despertó y vio las nubes en el cielo, no pudo controlar las lágrimas; ya no recordaba cuándo fue la última vez que llovió sobre el poblado.
Decidió llamar a su hija, nacida hacía dos horas, Musoke ("Arcoiris"), porque era como un sol que había traído la alegría y las nubes.


PD: historia inventada después de sacar dos palabras de mi frasco de palabras: alegría y nube. :-)

viernes, 13 de noviembre de 2015

Ternura en las estrellas

Y la más lista se constipó.

No había ocurrido desde aquel día en que nació la más joven de todas. Hacía calor y la hermana más grande decidió ponerse cerca de la salida, así que se resfrió.

Claro, que con tantas como son, raro es el día que no le pasa algo a alguna. Menos mal que entre ellas se cuidan y quieren mucho y aunque las miremos con telescopio, no nos damos cuenta de estas historias.



PD: historia inventada después de sacar dos palabras de mi frasco de palabras: ternura y estrella. :-)

Sereno corazón

El discípulo le preguntó a su maestro:

-Maestro, ¿cómo es vivir con un corazón sereno?

El maestro no contestó enseguida. Le gustaba meditar las respuestas y hablar con el corazón. Quien le escuchaba sentía que sus palabras eran su experiencia y comprendía que en ellas estaba su vida reflejada.

Por fin, habló:

-Lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace han de convivir en armonía.

 

PD: historia inventada después de sacar dos palabras de mi frasco de palabras: sereno y corazón. :-)

Piruleta de nube


Había una vez una niña que siempre soñaba despierta y estaba "en las nubes" según su madre. Al ver a su hija mirar al cielo la reprendía, pero no muy convencida. Pensaba que en los sueños que se tienen despierto no se está nada mal y que por eso, podía dejarla estar "ahí" un poquito más.

La niña creía que lo que soñara con mucha fuerza se cumpliría, así que siempre intentaba que no faltara ningún detalle para que luego no hubiera fallos.

La piruleta que de vez en cuando le compraba su madre en la panadería le parecía riquísima, pero se le ocurrió que podía tener un sabor diferente: ¡a nubes! Las nubes recorrían todo el planeta y seguro que tenían sabores distintos en cada lugar y la lluvia que llovían también sabría distinto; habría lluvia con viento que acaricia las cumbres de las montañas o lluvia con olor a tierra.

Cuando creciera, quería viajar y conocer todos estos sabores de primera mano para poder crear una comida inspirada en lo que sientes en ciertos sitios: en los campos de arroz de los valles de China; en las lagunas más profundas y azules que el hombre haya podido ver; en los acantilados que están junto al mar rizado que los azota y modela. ¿Qué sensaciones nacerían al estar allí? Lo averiguaría y lo plasmaría en ricos platos que hicieran viajar a la gente con cada bocado.

Y ¡les pondría nombres exóticos también! Como por ejemplo: sopa de lluvia de la selva húmeda con cachitos de la tierra que le vio nacer; ensalada con hojas de los trópicos y cielos nublados; café de semillas nacidas en las montañas africanas llenas de verde y selección de galletas elaboradas con ingredientes de los cinco continentes.

¡A comeeeer!

La niña dejó su piruleta y sus ensoñaciones y salió corriendo para ver qué rica comida había preparado madre ese día.

PD: historia inventada después de sacar dos palabras de mi frasco de palabras: piruleta y nube. :-)

viernes, 25 de septiembre de 2015

A veces la vida te desvía un poco

La belleza es la apreciación, la sensibilidad a las cosas que a uno lo rodean: la naturaleza, la gente, las ideas.
(J. Krishnamurti)
A veces la vida te desvía un poco de lo que parece tu camino para mostrarte simplemente la belleza.
Había quedado con unos amigos en la salida del metro de Sol, la que da a la calle Mayor, y cuando llegué, tardé en verlos porque estaba en el otro lado de la boca.
Mientras esperaba, pude ser testigo de una escena que no me pasó desapercibida por la pureza que destilaba.
En la Puerta del Sol puedes ver de casi todo; desde un artista que pinta en un minuto una escena de un bosque de noche sobre un cristal, hasta un grupo de mariachis cantando "El mariachi loco". Y gente, mucha gente; de todo tipo: bajitos, altos, que chillan, que se van comiendo un helado, rubios, con calcetines y sandalias, que esperan, con cara de despistados, de listillos, a verlas venir...
Pero ese día destacaba, por un brillo especial que luego descubrí por qué era, una chica de tez blanca y melena castaña que miraba de vez en cuando su reloj y que supuse estaba esperando a alguien, como la mayoría de los que estábamos parados por allí.
Era delgada y su ropa delataba que le gustaba cuidar el detalle.
Me despisté un momento mirando a un artista de esos que parecen flotar en el aire por arte de magia y cuando volví a mirar a la chica, como una amapola en medio de un trigal, su tez sonrosada brillaba. Miraba hacia el suelo y sonreía de una manera medio boba.
Acertó a levantar la  mirada y dirigirla hacia un punto que estaba un poco más a mi derecha. Al girarme, pude ver a un chico alto, bien vestido, "guapete", que se dirigía hacia ella.
Como si estuviera tratando de cruzar un río, parecía no poder hacerlo en línea recta e iba esquivando a todas las personas que se le cruzaban por delante. Incluso, yo diría que prolongó más la situación, driblando innecesariamente a algún transeúnte que no estaba en su camino.
Mientras tanto, la chica bajaba y subía la mirada y reía cada vez que el chico esquivaba a una persona.
Cuando llegó hasta donde estaba ella, el saludo fue tímido; dos rápidos besos en la cara, acompañados de unas risillas nerviosas sin llegar a mirarse directamente.
Él era más alto que la chica y ella miraba con timidez de vez en cuando hacia arriba. Él hacía un gesto como si estuviera esperando a alguien más, pues miraba alrededor, como buscándolo.
Después de un rato de no sé si mucha conversación, pero sí muchos nervios, los perdí entre la multitud.
Yo encontré a mis amigos, que estaban desde hacía rato esperándome, e imaginé cómo, en algún momento de la tarde, esta tierna pareja atinó a cogerse de la mano y, quién sabe, si a darse su primer beso.

viernes, 28 de agosto de 2015

Canciones y Cuentos: Songs and Rhymes for Bilingual Storytimes

En esta entrada quiero hacerme eco de un artículo publicado en una página sobre literatura infantil y juvenil: http://www.slj.com/. En ella, aparece un artículo en el que se habla del uso de canciones en la educación de niños pequeños.

Este artículo habla de cuentos y canciones y se hace referencia a libros que ayudan a los maestros y padres a que los niños vayan aprendiendo nuevas facetas del lenguaje mediante el juego y la diversión.

Una de las cinco prácticas de una enseñanza temprana es cantar y por una buena razón: ayuda a desarrollar una sensibilidad fonológica, a la comprensión y amplia el léxico. Las rimas y los modelos vocales que se enfatizan al cantar en alto ayudan a los niños más pequeños a escuchar y jugar con los sonidos más pequeños para crear palabras. (traducido del artículo)

Entre los libros que destaca el artículo está Luces de feria, que escribió mi buen amigo Fran Nuño y que ilustró mi otro buen amigo Enrique Quevedo; dos señores artistas que publicaron esta belleza de libro y que el articulista destaca por su imaginación y esa invitación a la diversión que hace al lector.

Preescolar-niños: Para niños preescolares listos para disfrutar de un viaje deliciosamente extraño a un parque de atracciones, este cuento en español presenta un viaje de un niño con su padre a un parque de atracciones en un tren que transporta una momia, a Drácula y a Frankenstein, además de otros viajeros. Hay una sala de espejos, que devuelve un reflejo que hará preguntarse a los niños quién o qué podrían ser este niño y su padre. El parque se jacta de tener un Castillo del Terror con extrañas, pequeñas y silenciosas criaturas. Pero también hay más atracciones clásicas como la noria y también la típica comida de las ferias, no muy saludable. Las ilustraciones de Quevedo hacen de este viaje a la feria algo surrealista; una aventura que fomenta la imaginación. (traducido del artículo)


Junto a cada libro, recomienda música o canciones para cantar aprovechando el momento. En el caso de Luces de feria, recomienda contar esta historia el Día de los Muertos (festividad en algunos países que podemos comparar con el día de Todos los Santos en España o el cada vez más omnipresente, Halloween) y cantar una canción tradicional de Costa Rica, llamada "Los esqueletos". En esta canción hay esqueletos que comen arroz, van al teatro, bailan y saltan y hacen más cosas divertidas.

Otros títulos que recomienda el artículo (que me ha parecido muy divertido por esa mezcla del inglés y el español) son:

Sobre animales: 

Julia Paschkis - Flutter & Hum: Animal Poems/Aleteo y zumbido: Poemas de animales.
La canción que recomienda al hilo de esta lectura es "Los animales cantan", pero la verdad es que con animales tenemos muchas canciones.

Ashley Wolff - Los pollitos dicen/The Baby Chicks Are Singing
La canción sería “Los pollitos”, que se puede encontrar en You Are My Little Bird (Smithsonian Folkways).

Nanas en español:

Laura Lacámara. Floating on Mama’s Song/Flotando en la canción de mamá. (ilus. Yuyi Morales).
Recomienda la famosa“Twinkle, Twinkle, Little Star” o en español, “Estrellita”. Canciones que se pueden encontrar haciendo clic en http://ow.ly/O924K.

Nancy Tillman. La noche en que tú naciste.
La canciones recomendadas en esta ocasión son las recogidas en Putumayo Kids’ Latin Dreamland, con canciones que van desde "Cielito Lindo" a "A Jardineira", pero también hay tantas canciones suaves que se puede elegir cualquier nana que nos sepamos.

Cántame una historia:

René Colato Laínez. ¡Vámonos! Let’s Go! (ilus. Joe Cepeda).
Unido a canciones típicas de salidas al campo, excursiones y viajes (se me vienen unas cuantas, pero la que recomienda es "Las ruedas del autobús").

Helen Kraljic. El cuento del lobo. (ilus. Anna Laura Cantone).
Aquí no hay lugar a dudas y recomienda sin vacilar: “El reino al revés” de Maria Elena Walsh.

José Lozano. Little Chanclas.
Dos Manitas, Diez Deditos” es una canción que refuerza sus habilidades para contar.

La verdad es que este artículo contiene muchísima información. Me parece muy interesante para padres, maestros y todos aquellos profesionales que tienen contacto con los niños y las historias (bibliotecarios, cuentacuentos...). Espero que os haya gustado.